Pesquisas de la Agencia Federal de Investigaciones apuntan que las ejecuciones de diez sujetos son responsabilidad directa de elementos de la policía bajo el mando del Comisionado de Seguridad Pública, Adrián Samos Medina, quien ha negado reiteradamente las acusaciones.
La averiguación PGR/QROO/CAN/646/2006 que lleva la AFI, integrada el pasado 5 de enero de este año, desenreda una compleja red de complicidades que supuestamente derivaron en los asesinatos de enemigos, soplones y agentes policiacos que estorbaban a narcotraficantes de la talla de Mario Ismael, alias “el Mayo Zambada”.
Según el documento, dos de los asesinos materiales de quien fuera jefe del Estado Mayor de Seguridad Pública, Wilfrido Flores Saucedo, y de su subordinado Alejandro Morales Xicoténcatl, son los ex policías Eliderio Chan y Patrocinio Alvarez García, presos en la cárcel municipal.
Respecto a las ejecuciones de los narcomenudistas Obed Ramos Ávila y Ángel Álvarez Pulido, las investigaciones apuntan como supuestos responsables a los oficiales de la corporación municipal Waldo Montoya Delgado (presunto ex chofer de Samos Medina), Jerónimo Almeida y Rafael Enrique Sarao Junco, entre otros.
Las acusaciones contra estos ex servidores públicos fueron fortalecidas por un testigo protegido que identificó, además, a otros policías que ejecutaron a la narcomenudista María Dolores Cárdenas Díaz conocida como “la Lola” o “Irma Díaz Arredondo”, quien fue hallada maniatada, amordazada y con “el tiro de gracia” en la cabeza, en la región 104 de Cancún.
La investigación que pesa sobre comisionado Samos Medina fue demeritada por el propio agente policiaco: “No es posible que se siga trabajando en el sentido de que como este es testigo protegido se puedan hacer señalamientos. La transformación que estamos viviendo ya no es permisible, sobre todo en el caso de gente como mis compañeros que está comprometida. ¿Quién va a querer trabajar, si su única recompensa es la cárcel o el pozo?”.
En la averiguación de la AFI también consta una misiva anónima que da pormenores de varias situaciones irregulares, que presuntamente involucran al comisionado de Seguridad Pública, Adrián Samos Medina. No obstante la queja del funcionario, el expediente legal está por concluirse para su consignación al juez, quien deberá librar las órdenes de aprehensión y presentación correspondientes.
Las pistas
Los registros policiacos señalan que Obed Ramos y Álvarez Pulido –de 24 y 37 años de edad, respectivamente– fueron ejecutados el 4 de noviembre de 2006. Sus cuerpos quedaron en una brecha, cerca de una antigua gasolinera, sobre la autopista Cancún- Mérida, kilómetro 279 más 100.
Obed fue encontrado con ojos y boca sellados con cinta adhesiva industrial color gris; pies atados con el mismo material y las manos esposadas. Se le apreciaba un orificio de bala en el abdomen de lado derecho, dos en la tetilla derecha, uno en la traquea, uno en el pómulo izquierdo y otro más en la axila derecha. Vestía playera roja con el logotipo de South.
Álvarez Pulido también estaba amordazado con cinta industrial y amarrado de los pies, esposado y con las manos sobre la cabeza. Le fueron localizados cuatro orificios de arma de fuego en el hombro izquierdo; tres en el cuello, también en el lado derecho; uno en la tetilla; otro en el maxilar; y tres más en la frente, del lado derecho, con salida en parietal derecho. Al momento de morir vestía pantalón de mezclilla azul, playera azul con franjas naranja, tenis blancos y cinturón negro.
Los hombres se dedicaban al narcomenudeo y eran informantes del grupo especial de la Subprocuraduría de Investigación Especializada (SIEDO), que opera en Cancún para indagar a la policía municipal. Fueron masacrados por los municipales al ser descubiertos.
En la averiguación se menciona que los ejecutores de Obed y Alvarez Pulido fueron vistos, cuando hicieron el “levantón”, por Carlos Rodríguez Negrón, alías “el Catado” y Hermenegildo Cervantes Sánchez.
La pesquisa
El documento de la AFI señala: “Es importante precisar que dentro de las investigaciones que se están realizando en forma estrecha y coordinada con la Procuraduría de Justicia del Estado de Quintana Roo, se obtuvieron datos que se relacionan con los hechos en los cuales fue privado de la vida el jefe del Estado Mayor de la Dirección General de Policía, Tránsito y Bomberos, Wilfredo Flores Saucedo, que se vinculan a los elementos de Seguridad Pública, Eliderio Chan Chan y Patrocino Álvarez García, como dos de los presuntos ejecutores del ex militar”.
Flores Saucedo fue asesinado casi a la media noche del 26 de junio, víctima de una emboscada en fuego cruzado. En el lugar de su ejecución quedaron más de 50 casquillos de rifle R-15, fueron 15 los proyectiles que se incrustaron en el cuerpo de quien fuera jefe del Estado Mayor de la policía preventiva de Cancún.
Agentes de AFI suscribieron que dicha ejecución ocurrió luego de que el coronel descubriera la filtración de crimen organizado y su vinculación con altos funcionarios de la policía preventiva.
Cabe destacar que Patrocinio Álvarez García y Eliderio Chan Chan se encuentran recluidos, junto con Nelson Jovan Benítez y Miguel Alejandro Torres, alias “el comandante Torres”, en la Cárcel Pública Municipal de Cancún desde el pasado 21 de diciembre de 2006 –por los delitos de secuestro, homicidio en grado de tentativa y abuso de autoridad en agravio de Juan Carlos Cauil García, “Juanito”, Noe Morales Pérez, el “Burro” y Francisco Antonio Cámara López el “Güero”–, según el expediente 440/06.
De acuerdo con la investigación, estos policías intentaban asesinar a Morales Pérez por un contrato de 50 mil pesos, establecido con un individuo al que sólo se le menciona con el apodo del “Toy Story".
Los investigadores confirmaron que “el Burro” distribuía fuertes cantidades de cocaína en las siete regiones. En su reporte se lee que le proveía de droga a “la Lola”, y que derivado de un cateo se logró el aseguramiento de un sujeto, Santos Díaz –detenido con cocaína– quien al rendir su declaración ministerial manifestó que la droga se la entregaba Noe Morales Pérez para la venta, por la que recibía un pago diario de mil 200 pesos.
Durante la diligencia se presentaron dos personas que se identificaron como Jesús Ferral Zamora y Felipe de Jesús Chic García, agentes de la policía judicial del estado. Estos hombres iban a bordo de una camioneta color negro, sin placas, con vidrios polarizados. Ellos se acercaron a preguntar al agente del ministerio público cuál era el motivo de su presencia en el lugar. Éste les explicó que habría una diligencia de cateo. En la investigación se presume que Zamora y Chic García son los mismos elementos brindaban protección a Noe Morales Pérez.
En la averiguación previa PGR/QROO/CAN/646/2006 de la AFI se agrega la entrevista con un ex elemento de la policía que se acogió al Programa de Protección de Testigos, y reclamó inmunidad, además declaró conocer la identidad de las personas que “levantaron” a María Dolores Cárdenas Díaz, “la Lola”, y la relación de los narcomenudistas con los elementos de la policía municipal.
Actualmente, la Procuraduría estatal indaga si la ejecución, el pasado 29 de enero, del suboficial de la Policía Federal Preventiva (PFP), Pedro Ulises Aguayo, está vinculada a una serie de ajustes de cuentas de narcotraficantes contra agentes de la PFP. Ulises Aguayo estaba adscrito al Aeropuerto Internacional de Cancún.
Carta anónima
Además del testimonio del testigo protegido, la AFI decidió integrar a la investigación una carta anónima de policías municipales, que se convirtió en acta circunstanciada en julio de 2005.
La misiva afirma que en funciones el Comisionado de Seguridad Pública, Adrián Samos Medina, se ha dedicado a “apoyar actividades de narcotráfico en Chetumal, como el descenso de una avioneta en el poblado de Reforma, Quintana Roo que venía de Guatemala con 850 kilos de cocaína debidamente empaquetada”.
“Dicha avioneta matrícula N1232, con dos motores, tipo radial de tres colores; café, azul con gris, bajó el 30 de abril de 2004, el Día del Niño, y utilizó a la Fuerza interinstitucional Policiaca (FIP) para darle protección al descenso. La carga fue trasladada a Cancún, a la Central de Abastos.
Alberto Vega Canal, encargado de la policía auxiliar, es investigado por haber disparado, en estado de ebriedad, a otro agente policiaco. Vega Canal, dice la carta, era protegido por Samos Medina, cuando éste fungía como director general del Sistema de Seguridad Pública.
El comisionado también “se dedicaban a proteger dos pistas aéreas clandestinas en el poblado Álvaro Obregón, mismas que fueron descubiertas en cuanto dejó de ser director del Sistema de Seguridad Pública Estatal.
“Samos se reunía en diversas ocasiones con el principal distribuidor en Chetumal, llamado Roger Trejo Vázquez, detenido por agentes de la AFI en esa región, pero su esposa se echó la culpa y fue internada en el Cereso estatal de Chetumal.
“Roger Trejo Vázquez es taxista y sigue distribuyendo enervantes. Es protegido por elementos de las policías del estado, tanto preventiva como judicial. Se le permite encubrirse como un agente policiaco de apellido Mora, incondicional de Samos Medina, participó en una ejecución en Cancún en el mercado 28 de César Barredo, junto con ‘el Pollo’, otro ex judicial. Acerca de estos homicidios, Samos Medina hizo hasta lo imposible por desviar las investigaciones” (sic). El comandante “Puma”,“El Abuelo” y el“Pinto”, de Chetumal.
También, dice el documento, Samos Medina protegía a Carlos Castillo, elemento de la judicial estatal cuyo familiar, Luis Felipe Martínez, fue detenido por robarse 20 vehículos. Este último actualmente goza de su libertad.
Otro de sus incondicionales, señala, “era el ahora preso en el penal de Mérida, Yucatán, Everardo Castro Colorado, su principal gatillero y protector de autos robados, tarjetas clonadas, asaltos y socio de Luis Felipe Saiden Ojeda, pues controlaba Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y que actualmente tiene orden de aprehensión girada por un juez de Distrito”.
La misiva acusa a Samos de proteger la plaza de Cancún junto con José Galué Ancona, con los elementos que pertenecieron a la FIP, creada en Chetumal.
Dice que actualmente están dados de alta en la Policía Municipal de Cancún y traen armas Mendoza calibre 9 milímetros largas, Berettas de 9 milímetros; que pertenecen a otros elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional. “Tienen la licencia de portación a nombre de otros policías, y el encargado de la armería de apellido Coyado les entrega el armamento sin tener la respectiva portación […]
“El subdirector Alberto Canul Vega, clave Argos en Junio, se reunió con gente del cártel de Sinaloa en la avenida Kabá y Nichupté, afuera del Mac Donald’s, donde uno de ellos, rapado de la cabeza, le entregó dos maletas de dólares calculando en 250 mil dólares.
“En Campeche se detiene a Omar Mora Rojas, Gregorio Villafán Zamora, Alfonso Mora Rojas, César Mora Villanueva y Víctor Manuel Chávez Valdivia, los cuales fueron detenidos en el malecón de Campeche y que el de cabeza rapada fue el que estuvo días antes en Cancún con el suboperativo Vega Canul, pero creemos es para apoyar el narcotráfico”.
También para disfrazar los “levantones” en Cancún, creó un grupo de policías de su confianza los cuales los uniformó de negro sin insignias, a las patrullas las pintó de negro.
Este grupo, apunta, lo maneja José Galué Ancona y Alberto Vega Canul, y todos los lugares que venden droga pagan su cuota de protección, cinco mil pesos a la semana. Los que no pagan son cateados con estos elementos, quienes usan pasamontañas en las patrullas.
Además efectúan alarmas de amenazas de bomba cuando están trasladando cargamentos de droga, como pasó en días pasados ( julio 2005 ), donde estos mismos elementos efectúan las llamadas desde su celulares que no traen a su nombre. El cargamento lo trasladaron al pueblo de Bonfil y lo metieron en una pipa de gas, misma que debe subir al norte del país en unos días.
”No sabemos con exactitud pero si analizamos que antes que Ricardo Adrián Samos fuera director de la policía no habían amenazas de bomba y ahora las hay en la PGR; directamente para que no se muevan mientras su grupo mueve la droga. Después en la Procuraduría de Justicia del Estado, pero si observamos en Palacio Municipal no las hay ni en la policía Municipal.
“La gente de Ricardo Adrián Samos Medina, con elementos de la FIP, han cometido el mayor robo en todo México, al asaltar una avioneta con 15 millones de pesos en plena pista del aeropuerto en Playa del Carmen y que después los detuvo la judicial del estado…”
La denuncia anónima señala que Alberto Vega Canul y José Galué Ancona resguardan las narcotienditas. Actualmente le brindan protección a un sujeto de apellidos Salgado Maganda, “el Bimbo”, muy famoso en Cancún, quien tiene una tienda que donde supuestamente vende comida en el mercado de artesanías El Kiwi sobre la avenida Tulum y Cobá, pero en realidad vende cocaína y marihuana.
“Además surte al penal de Cancún con un reo que le apodan ‘su Majestad’, y el director de la policía los protegen al igual que a un sujeto llamado Ricardo, que tiene 10 tiendas de droga en diferentes colonias de Cancún”.
Los policías municipales que hacen su denuncia anónima señala que Samos Medina vive en la impunidad pues protege al narcotraficante Ismael, “el Mayo” Zambada. Acusan que Samos Medina ha manifestado que este capo tiene comprados a funcionarios importantes de la PGR en la ciudad de México.
Denuncian que también a su amigo Arjona Martín, ex subprocurador de justicia en la zona norte, le obsequió 10 millones de pesos para comprar una discoteca llamada “Extravagance” o “Bahía Ra”, ubicada en el pueblo de Valladolid, de la que Samos Medina es socio.
Afirman que todos los datos proporcionados a la autoridad federal “son checados sin error” y de las “vivencias diarias que nosotros nos percatamos día con día y observamos la impunidad y el delito sin poder hacer nada” [...] Por seguridad no damos nuestros nombres pues seríamos ejecutados en el acto”.
La carta completa fue enviada a la Delegación Regional de la Procuraduría General de la República en Quintana Roo en julio de 2005, con copia a las más altas autoridades federales en ciudad de México, como denuncia anónima, después se convirtió en acta circunstanciada y en la actualidad está integrada a la Averiguación Previa PGR QR00/CAN/ 646/2006 que indaga a Samos y a las últimas ejecuciones cometidas en Cancún, entre julio y diciembre de 2006.
Siguen las averiguaciones
Cuatro meses después de que un grupo de policías municipales advirtiera a través de una denuncia anónima a la PGR de las redes de complicidad entre altos mandos de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Benito Juárez y el crimen organizado, en noviembre de 2005 elementos de la AFI detuvieron en Quintana Roo a cinco presuntos integrantes de Los Zetas, entre ellos a Alberto Alejandro Canul Vega, “el Tetema”, “el Caletre” o “el Bafles”, ex subdirector operativo de la Policía Municipal en Cancún.
El “Tetema” junto con William Mendoza González, de nacionalidad guatemalteca y conocido por los alias de: “el Dando”, “el Cerebro” y “el Kaibil”; Sergio Vázquez Acosta, “el Negro”; Ismael Vázquez Flota, “la Pava” y Luis Raúl Carrasco Bustillos, encargado de la AFI en la subsede de Chetumal, participaron en el secuestro del empresario quintanarroense Enrique Alonso de Miguel (a) “el Español”, y del velador Luis Pérez.
Al respecto, el comisionado de la Policía municipal de Cancún, Adrián Samos Medina declaró: “En cuanto a Vega Canul, digo que aquí cada quien es responsable de sus actos, aquí todos trabajan, no sabemos qué hacen en la calle. Aquí todo está consensuado en el mando, difícilmente puede hacer algo sin que se sepa, somos como 30 los de la estructura”.
Samos se defiende
Samos Medina de inmediato declaró que “todos los señalamientos que hacen los negamos categóricamente, son totalmente infundíos. Nosotros lo habíamos señalado desde un principio, que uno de los escenarios que podrían darse como respuesta de la depuración, era precisamente el hecho de correr un riesgo de crearse imputaciones a las figuras encargadas a esa renovación.
“Lo que nosotros creemos, independientemente de que exista o no esa averiguación previa, es que son consecuencias de gente que seguramente ha pasado en alguna de las instituciones y seguramente sus expedientes hablaran por si mismos. Tenemos muchísimos en lo que viene siendo forma institucional y formas de planeación y de operación de policías, para que se den ese tipo de operaciones”.
“Nunca nos hemos ocultado, todos nuestros actos se han hecho totalmente transparentes. Tengo la fortuna de que en la encomienda que llevamos en este municipio hay gente muy profesional”, señaló Samos.
El funcionario detalló que “nosotros hemos desarrollado importantes avances. Tenemos la gran satisfacción de tener una Central de Operaciones como una de las más modernas en toda la República”.
Agregó que están trabajando para lograr una transformación y cuando la aplica o verdaderamente quieres lograr una sola Seguridad Publica, estarás tocando intereses negativos, que por supuesto generaran una serie de circunstancias para que no se continúe en ese sentido.
“Nunca hemos negado que existan malos elementos, pero estamos hablando de una plantilla de más de dos mil elementos, en términos generales. Cuando nosotros encontramos la corporación estaba totalmente corrompida, pero era como consecuencia de muchos factores: no había marco jurídico, planeación de estrategia, administración de recursos, órganos estructurales, grados de mandos, era un desorden, y se aplicaba un autoritarismo.
Respecto a las averiguaciones de AFI señaló que “nosotros hemos dejado la total libertad. Somos respetuosos del derecho y que cada una de las instancias realice las indagaciones correspondientes y la participación que nosotros tenemos es facilitarles y proporcionar la información que ellos requieran. Somos los más interesados en que esto se aclare”.
Finalmente negó cualquier vínculo con Waldo Montoya al precisar que “no, de ninguna manera, nunca ha sido mi chofer”.
Publicado: Año 1 Marzo 2007 / Número 11
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