Altos funcionarios del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) han sido acusados de despojo y abuso de autoridad. La queja interpuesta ante autoridades judiciales involucra al director general de la institución, John McCarthy; al titular de la dependencia en Cancún, Ricardo Alvarado Guerrero, y a dos particulares: Enrique Sánchez Pérez y Roberto Ramos
De acuerdo con la averiguación previa H154/2004 contra Fonatur se acusa a los dos funcionarios del delito de despojo de un terreno de 65 mil 450 metros cuadrados, que incluye 670 metros de frente de playa en un área aledaña al parque acuático “Wet and Wild” en la zona hotelera, kilómetro 21.
En esa zona se quería edificar la tan divulgada “tercera etapa” de Cancún, con el proyecto Riviera Cancún que fue anunciado con bombo y platillo, el pasado 28 de octubre del 2004, por el propio presidente de la República, Vicente Fox Quesada.
Ese día a orillas de la playa bajo una carpa roja y un camino sobre la arena, el primer mandatario del país y empresarios del grupo Golf and Resorts, representados por Adolfo Fastlicht Kurian, degustaron una comida de presentación.
Una vez que todos los presentes comieron, se procedió al anunció de lo que se edificaría en una zona de 377.8 hectáreas, que representaban uno de los proyectos turísticos más ambiciosos del sexenio foxista: Riviera Cancún.
Las palabras del presidente Fox en aquella ocasión fueron simples, “se cumple uno los objetivos que distinguen a nuestro gobierno: conocer, saber qué busca y sumarse a la inversión privada”.
Además agregó: "mi respeto, mis felicitaciones y mi compromiso'' para los inversionistas de la Riviera Cancún, donde, aseguraba Fox, "todos debemos estar tranquilos de que aquí se respeta la naturaleza, de que aquí hay talento y hay capital".
Quedaba sellado, de ese modo, el respaldo para un proyecto en un medio "pletórico de biodiversidad, de flora y de fauna" del Caribe, como lo dijo el director del proyecto, Adolfo Fastlicht Kurian, presidente de Riviera Cancún, quien describió aquello que materializará sus sueños: “macrolotes de hoteles, residencias, condominios y tiempos compartidos”.
Dos campos de golf de 18 hoyos, proyectados por el jugador señor de la PGA, Jack Nicklaus; una moderna casa club, "equipada al más alto nivel"; una zona comercial de altas especificaciones para cafés y restaurantes especializados; un club hípico "único en su género", clubes de playa, instalaciones de entretenimiento costero. Todo, "en armonía con la belleza natural de este lugar".
Sin embargo, detrás de ese compromiso hecho por el gobierno y la iniciativa privada, se escondía lo que el empresario Francisco Alberto Alfaro, propietario del terreno, ha señalado como un despojo y un abuso total de autoridad por parte del gobierno federal.
La denuncia
Por tal motivo el empresario Francisco Alberto Alfaro acudió ante las autoridades judiciales para realizar la denuncia donde se implica directamente al director general de Fonatur, John McCarthy; el titular de la dependencia en Cancún, Ricardo Alvarado Guerrero, y a dos particulares, Enrique Sánchez Pérez y Roberto Ramos.
El denunciante señala que la federación está haciendo “todo lo posible” para frenar el proceso legal que lleva, ya que desde que tomó la decisión de proceder conforme a la ley, se le ha solicitado una serie de requisitos demasiado rigoristas.
Ha explicado que entre las solicitudes que se le han hecho se encuentran el acopio de firmas y sellos como táctica dilatoria que no han servido de nada, ya que a pesar de cumplir con ellos el proceso de seguimiento de curso legal no ha avanzado.
Otro dato sumamente “raro” e “inconcebible” es el extravío de un expediente en Catastro para tratar de desaparecer documentos que confirman la existencia y posesión del predio, cuyo valor estimado en precios actuales superaría los 16 millones de dólares.
Este último señalamiento ha sido aceptado por el actual titular de Catastro en el gobierno de Francisco Alor Quezada, José Antonio López Aguado, quien admitió la pérdida del expediente, además de haber falsificado un acta para ilegalmente dar de baja la clave catastral del terreno.
En sus comparecencia, Alberto Alfaro ha enseñado y mostrado toda la documentación que lo certifican como el dueño legal, desde hace 15 años, de los predios de la tercera etapa de Cancún.
El fondo del problema
Sin dar a conocer oficialmente la situación legal de los predios que conforman la tercera etapa de la zona hotelera de Cancún, Fonatur procedió a la venta de los mismos en el 2004, a pesar de mantener en ese momento un litigio de dos años y medio con el empresario Alberto Alfaro.
Dentro de las indagatorias realizadas por el propietario legal de los terrenos se encontró una cédula catastral, donde se muestra el valor de los predios de acuerdo con la zona en que se ubican.
Este avalúo oficial en poder de Catastro Municipal, demostraba que las 377 hectáreas tenían un valor neto de 388 millones 643 mil 859 pesos en conjunto, lo cual significaba que cada metro cuadrado del lugar tenía un costo de 589.62 pesos. El documento mostrado por Alberto Alfaro data del año 2002.
Dos años después Fonatur decidió vender al consorcio Golf and Resorts 151 metros cuadrados de la tercera etapa en 71 pesos únicamente, lo cual llamó la atención ya que en el 2004 el sitio por metro cuadrado alcanzaba, conforme a varias valoraciones de especialistas, un precio entre 450 y 500 dólares por metro.
Estos dos últimos precios están registrados en un avalúo emitido el 4 de agosto de 2004 por Nacional Financiera, donde se establecía que la solicitud de esta acción había sido directamente de Fonatur a través de su director de Comercialización en Cancún, Óscar Camacho Ortega.
Otro hecho que cuestionable fue que Fonatur vendió sin realizar una licitación oficial, y por ello fue requerido de inmediato John McCarthy el 12 de abril del 2005 ante el Congreso de la Unión para que explicara el movimiento.
Versión de Fonatur
El argumento principal presentado por el Fonatur para vender hectáreas a 71 pesos fue que la zona de la tercera etapa de Cancún, se encuentra ubicada sobre un manglar que había perdido su vida tras el paso de los años.
Bajo este contexto, tanto John McCarthy, como Ricardo Alvarado, se dieron a la tarea de “bajar” de tono el tema ante las autoridades de Quintana Roo, quienes no pidieron demasiadas explicaciones.
Donde sí se exigieron detalles de la transacción y documentos oficiales fue en el Congreso de la Unión. Los legisladores reclamaron que la dependencia que encabeza John McCarthy no llevó a cabo una licitación para vender los terrenos, propiedad de la nación, a los desarrolladores.
Tras dos horas de comparecencia, el titular de la institución responsable de la planeación y desarrollo de proyectos turísticos generó más dudas que respuestas dentro de la Cámara de Diputados, ya que no logró convencer que la parte del mangle evitaba subir de valor los predios.
Ya en Cancún, Ricardo Alvarado Guerrero, director local de Fonatur, fue cuestionado al respecto y sobre otros temas que han surgido dentro de la dependencia federal, como es el caso del también litigio que se vive con Malecón Cancún.
Su respuesta fue clara: “Nosotros en su momento explicamos lo que sucedía con la tercer etapa, tenemos los documentos que prueban que todo está en regla y que podemos seguir adelante”
“Si el denunciante (Ricardo Alfaro) quiere seguir adelante, que lo haga. Nosotros estamos preparados para demostrar ante las autoridades que está todo en regla y que no hay ningún tipo de irregularidad”, dijo el funcionario local.
Al ser preguntársele sobre el hecho de que Fonatur está envuelto en varios litigios y en la duda sobre sus cuestionables proyectos, Alvarado Guerrero sólo dijo: “Esa es una percepción muy particular, nosotros, repito, estamos trabajando para desarrollar Cancún.
Otras dudas
En los seis años del gobierno foxista, otras dudas se han generado dentro de Fonatur. Es el caso de Malecón Cancún y el proyecto de Costa Maya en el sur de Quintana Roo.
Con respecto al primero, se trata de un litigio por la venta ilegal de los terrenos. Este problema orilló a los regidores del ayuntamiento de Benito Juárez a solicitar que la autorización del cabildo para el proyecto, no sea publicada en el Diario Oficial de la Federación hasta que se despejen todas las dudas.
Y es que autoridades del cabildo de Benito Juárez temían que la demanda de pago de un particular a Fonatur afectaría la donación de los predios a la Comuna, por lo que el director jurídico de la institución en México, Juan Manuel González, tuvo que acudir a Cancún para dar una explicación al respecto.
Cabe recordar que fue en 1995 cuando la compañía Agregados del Caribe demandó a la empresa Malecón Cancún, derivando en un embargo que se resolvió en tres días y ahora se enfrenta un nuevo litigio, por lo que deberán esperar la resolución del poder judicial.
El director jurídico de Fonatur indicó que este proceso no afecta el proyecto en general de Malecón Cancún y se podrá hacer la enajenación de los predios acordados con la Comuna, para lo que será el nuevo palacio municipal.
Irregularidades
Los malos manejos de Fonatur en Quintana Roo no sólo se han centrado en el norte del estado, ya que en el sur hay hechos de corrupción y “compadrazgos”, lo que ha convertido a la entidad en un botín económico para el gobierno federal.
De acuerdo con los ex diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Emiliano Ramos Hernández y Rafael Quintanar, la situación es muy delicada porque se ha aprovechado el poder para negociar con tierras propiedad de la nación.
El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD pidió la intervención de la Secretaría de la Función Pública (SFP), inclusive de la Cámara de Diputados, para investigar la venta y cesión de terrenos que hizo el Fonatur en Quintana Roo, que no es otra cosa que una "irregular privatización silenciosa de tierras nacionales y ha hecho malos manejos en todo el estado", afirma Ramos Hernández.
En el CEN perredista se estableció que no es el primer caso en que se presume un ilícito de tal naturaleza, en que incurre un gobierno. Ramos Hernández señala que "lo grave es que ahora una administración panista haga eco de prácticas que criticó y censuró, durante años en que los regímenes priístas hicieron lo que quisieron".
Las denuncias en ese sentido han sido "históricas", recordó. Los señalamientos de comunidades y ejidatarios, según el caso, se hicieron en su momento. Lo mismo en Baja California Sur que en costas oaxaqueñas. Con antelación ya se había hecho en territorio quintanarroense.
Durante el actual gobierno priísta de Quintana Roo, indicó el legislador, ha habido denuncias numerosas en torno a la Riviera Maya, donde se han instalado complejos turísticos en terrenos que no fueron comercializados con la debida claridad jurídica.
Igualmente, añadió el comité perredista, sería conveniente que la Cámara de Diputados estableciera un grupo de trabajo para abocarse a la indagatoria del tráfico de terrenos en éste y otros expedientes que para muchos "ya están cerrados, pero no así para el erario público".
“Sabemos que la suerte de esta investigación en la SFP podría ser la misma que la de otros expedientes del gobierno panista, como los casos Amigos de Fox y Lotería Nacional, a los que se les ha dado carpetazo”.
Por su parte, el legislador local Rafael Quintanar sostiene que: “es una realidad, el gobierno foxista se aprovechó y se apoyó en los últimos años del mandato del ex gobernador Joaquín Hendrícks Díaz para movilizar terrenos en Costa Maya”.
Desde que se inició el proyecto se hicieron los señalamientos pertinentes ya que es una zona que sí debería explotarse, pero bajo un control, y no como lo ha manejado Fonatur en este caso.
Para argumentar esto, el legislador perredista sostiene que el pasado 6 de febrero de este año, se aprobó lo que fue un formato final para el Plan de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET) de Costa Maya.
En esa misma fecha, se contactó de inmediato a empresarios de la industria hotelera española, específicamente a las cadenas Meliá e Iberostar, para que ellas dos fueran las desarrolladoras del proyecto.
“Esta situación llama la atención porque en primera instancia, en noviembre del 2002, cuando se anunció el proyecto, se explicó que Costa Maya sería un destino ecoturístico apoyado por la zona de cruceros de Majahual y que se daría prioridad a la inversión local y nacional.
“Actualmente Fonatur sólo ha aceptado que sean los desarrolladores españoles quienes presenten bosquejos de lo que ellos consideran la Riviera del Sur de Quintana Roo, sin contar con el hecho de que aún no se oficializa el tema del POET en esa zona”, advierte Quintanar.
Para reforzar las palabras del diputado, un informe de Fonatur fechado el 17 de mayo del presente mes afirma que el subsecretario de Turismo, Juan Pedro Mercader Rodríguez, anunció que Miguel Fluxá, uno de los principales empresarios hoteleros de España, presidente de la cadena Iberostar, recorrió la Costa Maya en el sur del Estado con el objetivo de identificar los terrenos en donde se pudieran establecer los primeros hoteles de capital español.
“El día de hoy estará Miguel Fluxá en Costa Maya haciendo un recorrido un sobrevuelo para ver las posibilidades que tienen ellos de venir, y establecer sus negocios, esto se logró en la última visita que se tuvo en España, y en donde la secretaria de Turismo, Gabriela Rodríguez Gálvez, logró concretar algunas visitas de los empresarios europeos con representación en todo el Estado de Quintana Roo, los cuales están en los próximos días”, declaró ese día el funcionario federal.
Del mismo modo, el subsecretario reconoce que aún no está definido el asunto del POET, “Actualmente están por concluir los trabajos del POET-Costa Maya esperemos que salga con poco más de 20 mil habitaciones en todo lo que es la Costa Maya, lo que es el corredor costero. Sin embargo, en esta administración esperamos concretar tres mil 500 habitaciones pues ya se puede considerar un destino turístico y tendría todas las oportunidades de éxito”.
La Costa Maya con su muelle de cruceros en la comunidad de Majahual, recibió tan sólo el año pasado a un millón de turistas, lo que lo ubica como el segundo puerto en importancia del país sólo detrás de la isla de Cozumel.
El proyecto oficial
En su pagina de Internet, Fonatur establece que el proyecto Costa Maya es un corredor que nace en Pulticub, Quintana Roo, y desciende hacia Majahual. La Costa Maya se extiende a lo largo de 45 kilómetros de playa con los mismos atributos de Cancún: fina arena y mar azul turquesa, y una superficie de 19 mil 400 hectáreas, de las cuales el 60 por ciento de ellas están destinadas a la preservación ecológica.
En ese espacio, paraíso de buceadores, se encuentra el Banco Chinchorro, uno de los principales atractivos del arrecife maya, el segundo más importante del mundo. Con la infraestructura terminada y las diversas instalaciones que requiere desarrollar este proyecto la derrama económica crearía 30 mil empleos directos e indirectos.
Concebido con un concepto de “ecoarqueoturísmo” que conjuga diversas opciones para ofrecer un turismo cultural, deportivo y de aventuras. Asimismo, la Costa Maya forma parte de las zonas turísticas prioritarias de desarrollo en el estado de Quintana Roo, el cual se lleva adelante en coordinación con el gobierno del estado y la Secretaria de Turismo.
Mediante el proyecto Costa Maya se tiene previsto el desarrollo turístico en una superficie de 19 mil 400 hectáreas; se extiende desde Pulticub hasta Majahual, a lo largo de una franja de 45 kilómetros en la costa sur del estado. El 25 por ciento está destinado a usos urbanos, el 15 por ciento para el desarrollo turístico y el 60 por ciento restante será una zona de preservación ecológica.
El proyecto se ubica dentro del municipio Otón P. Blanco. La región Costa Maya colinda con la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an y Banco Chinchorro, la Reserva de la flora y fauna Uaymill y el Santuario de Manatí. Ofrece múltiples sitios, propicios para el desarrollo turístico por las características de la zona.
Costa Maya es un proyecto de desarrollo ecológico que enlaza los sitios arqueológicos de Kohunlich, Oxtankan, Dzibanche, y Kinichná; así como brotes naturales de aguas, balnearios como Palma y la Laguna de Siete Colores (Bacalar). (Gerardo Reynoso) |
Publicado: Año 1 Agosto 2006 / Número 5
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