La ambición de inversionistas extranjeros, las corruptelas de funcionarios de la Procuraduría Federal de Protección del Medio Ambiente (Profepa) y la negligencia de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), acaban paulatinamente con la laguna arrecifal que nutre la barrera marina natural protectora de Puerto Morelos.
La desecación del manglar ocurre día a día mediante la colocación de obstáculos a las rías que lo oxigenan y comunican con el Mar Caribe, cuyos nutrientes dan vida a lo que es el segundo arrecife en importancia del mundo, en un marco de plena impunidad a lo largo del litoral de Puerto Morelos.
Volquetes de hasta 14 toneladas se internan una y otra vez por un maltrecho camino costero de Puerto Morelos, que no es más que una inútil brecha de un solo carril, sin una sola lampara de alumbrado público a lo largo de varios kilómetros, pero que frente a los accesos de importantes hoteles, como el “Paraíso de la Bonita” y “Azul”, se convierte en zona pavimentada.
Aquí donde por ningún lado se aprecian los 54 millones de pesos que, según dice la secretaria de Turismo, Gabriela Rodríguez, fueron invertidos en mejoras. Es incesante e intensa la labor de los trabajadores de la construcción, quienes con maquinaria pesada horadan y remueven el manglar vivo para dar paso a edificaciones, como el Hotel Paradisus, el Secrets, y el Kristal, entre otros.
El plan inmobiliario de magnates españoles avanza por encima del manglar, lo ahoga y sepulta con cascajo; lo disfraza con el camino de acceso a sus propiedades carente de ductos que propicien la vigencia y reflujo de las rías naturales, entonces el mangle se asfixia por lo que al construir no tienen nada que reforestar porque lenta pero inexorablemente ya todo fue devastado.
Desde la playa, por ejemplo, se aprecia que ya fueron rasurados de mangle 750 metros lineales, mientras el terreno respectivo de lo que será la ampliación del Hotel Paradisus alberga excavadoras y volquetes de varias toneladas, así como a decenas de trabajadores. Ahí, en el exterior se aprecian letreros que señalan solamente “H 10 Hotels”.
En un recorrido se constató la violación a los lineamientos del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial que claramente prohíbe la construcción de edificaciones de más de cuatro pisos. Los edificios se alzaron literalmente por encima de la ley sin que hubiera respuesta alguna por parte de las autoridades federales vinculadas con la protección al medio ambiente.
Las obras carecen de identificación del contratista y tampoco exponen las licencias de construcción respectivas. La única que los presenta es una edificación que quedó sumergida en el manglar cuando éste recuperó terreno con las pasadas lluvias.
Se trata del lote ubicado en la Supermanzana 12, manzana uno, lote 1613 de Kenneth Yetka, con licencia de construcción 53320, dentro del fraccionamiento María Irene, que incluso cuenta con la autorización de impacto ambiental por Semarnat SGDA/DGIRA DEI.0199.06 DR1010, y que pese a la documentación que garantiza que no daña la ecología, la naturaleza demostró lo contrario al inundarla y dejar la obra inutilizada, con los pilotes a medio construir e incluso un sanitario portátil en medio del agua estancada.
También la simulación se apoderó de las llamadas Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) defensoras de la ecología, porque actualmente protestan contra la construcción de un baño fuera de norma en la reserva de la biosfera de Sian Ka'an, pero nada han peleado por la destrucción del manglar de Puerto Morelos.
Para colmo, los habitantes de esta comunidad aseguraron que entregaron con toda oportunidad a las ONG's los estudios de devastación correspondientes, sin que hasta el momento hayan alzado la voz, “lamentablemente no lo han hecho porque aquí no ven que haya recursos”.
Devastación
”A media hora al sur de Cancún, se encuentra un secreto de la Riviera Maya donde los amantes del sol pueden disfrutar de un clima espectacular y las playas más hermosas de todo México”: Paradisus Riviera Cancún hotel de lujo Todo-Incluido, dice la publicidad.
El Paradisus Riviera se encuentra situado en una reserva de manglares sobre una playa extensa del Caribe, cuya costa está protegida por el segundo arrecife más importante del mundo, insisten los anuncios de este hotel.
La realidad es otra para este centro de hospedaje de la cadena Sol Meliá, ubicado en la Supermanzana 11 de Puerto Morelos, su ampliación ha significado la destrucción del manglar.
La cadena Sol Meliá cuenta con 350 hoteles en 30 países. Es la empresa hotelera más grande del mundo, nació en las Islas Tenerife y de ahí amplió sus servicios hacia varios continentes, de ese emporio vienen los millones de dólares que cubren de impunidad la destrucción del manglar en Puerto Morelos.
También la depredación ecológica está en manos de los constructores del Hotel Krystal en esa localidad, que formará parte de los 230 centros de la cadena NH, con presencia en Europa y América.
El Cid es otro centro de hospedaje en ampliación, éste funciona bajo el concepto “todo incluido”. El hotel se encuentra en Puerto Morelos, a media hora del aeropuerto de Cancún y a 35 minutos de Playa del Carmen. El Cid ofrece 400 habitaciones que se distribuyen en villas de cuatro plantas. Los cuartos tienen aire acondicionado, televisión por satélite, minibar con bebidas y terraza; piscinas, spa y restaurantes.
Así, los inversionistas dueños de la construcción del Hotel El Cid marcaron otro punto de devastación del mangle que nutría a la segunda barrera arrecifal del planeta, luego de la australiana, al avanzar en la construcción de su proyecto de bienes raíces.
El Grupe, S.A. de C.V. ("Grupe" o "el Cid Resorts") es uno de los grupos turísticos más importantes de México. Las subsidiarias están relacionadas principalmente con la operación de hoteles, venta de tiempo compartido, administración, desarrollo, construcción y venta de bienes raíces, y diseño construcción y operación de marinas, club de tenis, golf, club náutico y operación de tours. Grupe es la compañía tenedora que a través de sus subsidiarias es dueña y operadora de El Cid Resorts. El Cid fue fundado en 1971 por el actual presidente del consejo, Julio Berdegue Aznar, y es uno de los desarrollos turísticos más grandes de México.
El Cid tiene presencia en tres destinos de playa en México: en Mazatlán, en Cozumel, y en Puerto Morelos en la Riviera Maya. A finales del 2005 adquirió inventario en Marbella y Almería en España y Kent en Inglaterra.
En este ecocidio al que se sumó la ampliación del Hotel Moon Palace, con mil suites presidenciales que se adicionarán a las dos mil 31 habitaciones de lujo que tenía en edificios de tres pisos, diez restaurantes, siete bares y dos macro albercas, entre otros.
Además, en la colindancia del Moon Palace se erigirá lo que será el mayor campo de golf de la Península, el cual será de uso comunitario para los clientes de los hoteleros españoles.
Todo lo anterior ocasionó la intervención de la delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Guadalupe Márquez, quien en entrevista anunció la inmediata verificación por parte de los inspectores de la dependencia a las construcciones denunciadas por los moradores de Puerto Morelos, como las causantes de la muerte de extensas áreas de mangle.
Almacén de turbosina
Los pobladores de Puerto Morelos denunciaron que además de sufrir el ecocidio del mangle en sus costas, ahora están dispuestos a afrontar nuevamente, como hace tres años, con un rechazo contundente, la construcción de un almacén de tuborsina.
Así lo destacó el titular del área de promoción turística de Puerto Morelos, Félix Ortiz, quien explicó que esa obra pretenden construirla frente a las instalaciones de Administración Portuaria Integral.
“No va a pasar”, aseguró Ortiz al señalar que ya fue informado de las intenciones de la empresa Naviera Marmamex para construir dos tanques almacenadores del combustible.
El promotor refirió que ya anteriormente intentaron instalar en Puerto Morelos otro almacén de turbosina a cargo de la empresa Oiltanking, misma que había ofrecido además la construcción de escuelas, rehabilitar todo lo rehabilitable en las vialidades de la comunidad y crear fuentes de empleo, “pero ni así lograron que los portomorelenses aceptaran”.
Que quede claro, dijo el funcionario a nombre de los habitantes de esta población, “no nos oponemos al desarrollo, siempre que sea de manera ordenada, que respete la vocación turística de Puerto Morelos, pero no somos patio trasero de Cancún.
Primero quisieron poner el basurero municipal y ahora el almacén de turbosina, “por qué mejor no quitan la roca que impide que el canal de navegación sirva para puerto de altura”.
A su vez, Ernesto Muñoz, presidente la Canaco en Puerto Morelos, denunció que justo bajo las torres de Alta Tensión concluyeron los trabajos de la zanja para el ducto de Turbosina, que une esa población con el aeropuerto internacional de Cancún.
En este lugar pretenden establecer el almacén para Turbosina para abastecer las necesidades del aeropuerto internacional de Cancún, que está a 20 minutos por carretera.
“Se hacen zanjas que no son para poliductos de fibra óptica sino para ductos, pasan por en medio de la población y unen al aeropuerto. Vienen listos para traer la gasolina y ya hasta presentaron el barco tanque. Con un bajísimo costo transportarán la turbosina por autotanques y se ahorraran en flete, solo tendrían que desembarcar el combustible”, detalló.
Citó que los promotores del almacén de turbosina “de un día a otro vienen con un proyecto casi listo, por lo que se han pronunciado en contra: ambientalistas, gente en las colonias, entre otras. Hay preocupación, intranquilidad y molestia, esto ha sido por muchos años.
Ahora con la iluminación de la carretera federal, con la carretera de Puerto Morelos-Leona Vicario, que dicen tendrá cuatro carriles, de golpe quieren meter la turbosina para el abasto del aeropuerto de Cancún”, citó.
“No estamos en contra de ese abasto, actualmente lo hacen con dos mil 500 pipas que vienen de Salinas Cruz, Pajaritos y parte de Progreso, pero Puerto Morelos no es el lugar adecuado para ese proyecto; ahí está Calica, pueden usar muelles flotantes y nos quieren vacilar porque quieren hacer dos tanques de almacenamiento de 50 mil barriles de turbosina en el centro mismo de la población.
“Queremos que se rechace todo el proyecto que no es para Puerto Morelos; que posiblemente los dos tanques los hagan en el aeropuerto pero de todos modos la turbosina entrara por acá porque tienen todo, no invertirán nada: tienen el muelle y una terminal para pasajeros que nunca han utilizado, esa es nuestra molestia, trabajamos para traer turismo no cosas inflamables, como es el combustible”, explicó.
Aunque no haya peligro -sostuvo- y sea un proyecto muy seguro, por imagen sí están aquí los dos tanques y el ducto. Pemex no tiene recursos y tardarán varios años en hacerlo, mientras serán dos mil pipas entrando y saliendo de la población con un gran peligro para quienes se acerquen a Puerto Morelos.
Aquí, destacó, son cinco mil 700 cuartos de hotel con una población de 14 mil habitantes, que se duplicará en los próximos dos años, no así la infraestructura de servicio: No tenemos drenaje ni pluvial ni de aguas negras, no tenemos buena calidad de agua potable, no tenemos escuelas, sólo una secundaria, no tenemos ni un solo centro de salud, y entonces el desarrollo social es ajeno al desarrollo económico y éste de la preservación de la cultura maya.
Entonces, afirmó, “estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias para impedir el almacén de turbosina, mediante la lucha legal. Vamos por la consulta pública y con las firmas prevenimos un madruguete, que se simule la consulta, porque estos vienen fuertes y con todo”.
Mencionó que Armamex le hace trabajos a Pemex en toda la República, “y con el paquetazo en Puerto Morelos les dieron esa obra, y mandaron gente a tratar de convencer a los líderes de opinión, pero la población está contra el proyecto por riesgo, por imagen por varias razones.
“Nosotros hemos luchado en el Consejo de Promoción Turística desde hace cuatro años para que sea un puerto de vocación turística, recordemos que antes se referían a este lugar como 'perro Morelos', 'muerto Morelos', no se vale que después de trabajar muchos años, casi 30, ahora quieran hacernos esto, argumentó.
Publicado: Año 1 Noviembre 2006 / Número 7
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