Sin que sus acusadores se presenten a ratificar sus denuncias como fue el caso del actual oficial mayor del gobierno del estado, Víctor Viveros Salazar y del actual subsecretario de educación estatal en la zona norte, Eduardo Patrón Azueta, el Chacho vive tras las rejas y se considera preso político.
Recluido desde el pasado 20 de noviembre en la cárcel municipal de Benito Juárez, el entrevistado en la rejilla de los acusados, otrora alcalde de Cancún y también candidato a gobernador, “Chacho” como lo conocen los indígenas mayas de la región, comentó que en general los que acusan no se presentan nunca, no ratifican su dicho.
“Ahorita son Víctor Viveros y Eduardo Patrón, pero así han sido todos los que se prestaron al golpe de Estado con el ayuntamiento y que ahora son funcionarios, no se presentan a declarar”, criticó al comentar el desahogo de la causa penal 203/2005.
“Chacho” se recarga con los brazos en alto sobre la rejilla de acero que le impide la libertad desde el pasado 20 de noviembre, cuando fue capturado por agentes judiciales tan solo 20 minutos después de que el pleno del Consejo Político estatal del PRD lo aprobó como candidato a senador.
Yo digo que todo fue un tinglado político y en estas épocas de registro electoral el afán de ellos es mantenerme fuera de la jugada, precisó.
Sin embargo, dijo, el pueblo mismo se va imponiendo y va ganando en preferencias Andrés Manuel López Obrador. Ahora ya lo vieron con Roberto Madrazo en Chetumal y Playa del Carmen, no le hicieron caso ni sus familiares.
Yo, insistió, me reitero como preso político de nueva generación así como hay gobernadores del PRI que presumen que son de nueva generación, “yo soy el primer prisionero político del siglo XXI, un prisionero de nueva generación”.
Y me reitero inocente, sentenció.
Juan Ignacio García Zalvidea, cuyo hermano José Luis fue postulado por el PRD como candidato a senador toda vez que “Chacho” fue suspendido en sus derechos políticos por el proceso penal, advirtió a sus contrincantes “que se han equivocado y han faltado a la ética, a la justicia: porque me tienen aquí para eliminar a un adversario político, solamente amarrado nos pueden ganar y yo no quiero que me tengan miedo, simplemente el hecho es que sí me dejan afuera les ganamos”.
Reiteró que sus denunciantes “no se presentan porque no hay elementos para el delito de peculado, que es por el que me tienen aquí. Sí la motivación es política, finalmente va a tener que haber una valoración política para que salga de esta situación”.
El “Chacho” terminó su plática con los presentes en la audiencia judicial donde debieron declarar la contraparte demandante, y ante el cierre de la sesión sin que alguien se presentará alcanzó a decir: “Nada más, saludos a todos, aquí estamos en el Barrote Palace”.
Aquí, el “Chacho” ha recibido todo tipo de visitas, hasta este penal ha acudido el vocero del Partido de la Revolución Democrática, Gerardo Fernández Noroña, para refrendarle el apoyo de ese instituto político e incluso para negociar la postulación de su hermano José Luis García Zalvidea toda vez que los tiempos de registro electoral se agotaron y sigue preso acusado de peculado por 420 millones de pesos.
Publicado: mayo 2006 / Número 1
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